Japón

日本

Japon

Rodeados de ríos, espesas neblinas y brumas crecen los principales cultivos de té verde en las provincias de Japón. La poca luz que reciben las plantas reduce la astringencia y aumenta el sabor de las hojas, por eso, en los cultivos que se sitúan a baja altura y, por lo tanto, reciben más luz, los arbustos se cubren con cortinas de caña o paja para potenciar los nutrientes absorbidos por las raíces.

El té verde es la variedad japonesa por excelencia. Aún siendo el líder mundial en cultivo de este tipo de té, Japón sólo exporta 2% de su producción anual, pero el consumo entre su población es enorme: un japonés promedio consume 1.9kg de té y lo hace sin azúcar ni leche, en tazas sin asa. Toman varias tazas al día y cualquier lugar es apropiado para una taza de té; se puede encontrar prácticamente en todos los restaurantes, máquinas expendedoras, quioscos, tiendas y supermercados.

Japón preserva con esmero sus ancestrales tradiciones, en especial las que tienen que ver con el té. La cultura e importancia alrededor de esta bebida es tal, que existen escuelas y centros especializados en la enseñanza de Chanoyu, la magna ceremonia del té, un ritual largo y lento que involucra movimientos, actos y sintonías en torno a esta infusión. La ceremonia se practica bajo los cuatro principios establecidos por el maestro Sen no Rikyu: armonía, respeto, pureza y tranquilidad, y por lo general se lleva a cabo en casas o en jardines de té.

La tradición japonesa del té ha aportado una gran cantidad de accesorios para su preparación y consumo entre los que destacan las teteras Kyuusu, Houhin y las de hierro forjado, así como tazones y diferentes herramientas propias de su tradicional ceremonia.

Nuestros tés de Japón

205

206

207

210

212

231

242

280